lunes, 13 de mayo de 2024

Ruta circular de Prádena de Atienza

 

Os presento aquí una ruta circular, muy interesante, para ser realizada en cualquier época del año, siempre y cuando el río Bornova no esté crecido o haya presencia de nieve en la zona. De todas formas el momento ideal para abordar la ruta sería durante la primavera, cuando el paisaje manifiesta su máxima explosión floral y paisajística. También por el colorido del bosque de ribera podría estar bien llevarla a cabo durante el otoño. Desde luego hay que huir de las épocas de mayor contraste climático, tanto del verano, como del invierno. La utilización de bastones de apoyo resultará imprescindible durante todo el recorrido. La ruta que vamos a realizar tiene una distancia aproximada de unos 10.5 km, con un desnivel acumulado de 394 metros. Completarla te llevará como mínimo unas 4 horas, 3 horas hasta llegar al paraje conocido como Majadas del Bornova (unos 6 km y pico) y 1 hora adicional para regresar hasta la localidad de Prádena de Atienza (4 km.). 

Plano altimétrico del recorrido.

Empezaremos nuestra ruta desde el aparcamiento que hay al final de la carretera de Prádena de Atienza (coordenadas GPS 41.171893, -3.009168). Esta población es una de las más aisladas de la provincia y se ubica justo a la espalda norte de la montaña del Alto Rey. Pasado un recinto de contenedores de residuos, hay disponibles varias plazas de aparcamiento en batería. Nada más descender del vehículo, enfrente nuestro, tenemos dos pequeños merenderos, uno al sol y otro a la sombra, por si a nuestro regreso decidiéramos recuperar fuerzas. Ambos merenderos están divididos por el río Pelagallinas.

Merendero, junto al aparcamiento.

Merendero, junto al aparcamiento y río Pelagallinas.

Una vez que nos hayamos provisto de los pertrechos adecuados a la climatología, comenzaremos a ascender por la empinada calle principal de la localidad que la atraviesa de sur a norte. Mientras lo hacemos, podemos contemplar la belleza de la arquitectura negra de la población, con numerosas casas rehabilitadas, manteniendo la arquitectura tradicional. También pasaremos junto algunas fuentes que según la época del año pueden manar o no agua, dependiendo de que su llave de paso se encuentre abierta. El agua de estas latitudes es de mineralización débil, prácticamente sin cal. Casi al final de la calle nos encontraremos con un poste indicador "Majadas del Bornova (GR 167)" que nos desvía hacia nuestra derecha, cruzando entre edificaciones tradicionales y otras no tanto. La ruta GR 167 es de largo recorrido y une al río Sorbe con el Bornova. Los primeros 6 km. que completaremos pertenecen a dicha ruta y están marcados con los colores rojo y blanco que iremos encontrando tanto en rocas, como en los troncos de los árboles. Prácticamente no hay señalización con postes verticales, salvo al inicio y al final.

Primeras vistas al inicio de la ruta.

Primeras vistas al inicio de la ruta.

Más adelante, a unos 150 metros del inicio y en un giro brusco a la izquierda comienza una ancha pista (coordenadas GPS 41.172375, -3.004033), con suave pendiente y que nos conduce hasta la carretera que va desde Prádena de Atienza a Cañamares.

Vistas desde la pista que nos conduce hasta la carretera a Cañamares.

Al final de la pista cruzaremos la carretera y enfilaremos la senda que se encuentra balizada mediante un poste vertical al otro lado.

Inicio de la senda tras cruzar la carretera de Cañamares.

Paisaje a nuestras espaldas tras cruzar la carretera de Cañamares.

La senda comienza despejada sobre una pradera de hierba, pero poco a poco van surgiendo jaras hasta hacer que la misma transite exclusivamente acompañada de dicho matorral. A medida que avanzamos la senda va perdiendo claridad y se va convirtiendo en una espesura cerrada, en la que la senda resulta indistinguible incluso para los dos sabuesos del senderismo que acometíamos la ruta por primera vez. Hay que intentar superar una cresta que tenemos delante por su parte superior. Mi consejo es que si te extravías intentes mantener la altura por la que transitas sobre la ladera y pongas en tu retina un corral de piedra que se atisba en la lontananza y que es nuestro punto de destino (coordenadas GPS 41.163886, -2.990913).

Vistas de Prádena de Atienza desde el inicio de la senda.

Vistas de Prádena de Atienza desde el inicio de la senda.

Valle del río Pelagallinas.

Una vez que alcancemos el corral de piedra mencionado anteriormente, lo circunvalaremos por la derecha, descartando una entrada al corral que nos encontraremos. A partir de ahí la senda empezará a descender poco a poco hasta alcanzar el cauce del río Bornova.

Corral de piedra que deberemos bordear por la derecha.

Imagen de la senda en el descenso.

Farallones rocosos a la izquierda de la senda.

Río Bornova.

Desembocadura del río Pelagallinas (ramal derecho) en el Bornova.

Desembocadura del río Pelagallinas (ramal derecho) en el Bornova.

Nada más alcanzar el valle del río Bornova, a nuestra derecha, podemos apreciar los restos de un puente de paso peatonal construido con grandes lajas de piedra de pizarra.

Restos de un puente peatonal de piedra.

A partir de aquí transitaremos por el valle del río Bornova,  más o menos cercanos al cauce, según el tramo del recorrido. Primero lo haremos por su lado izquierdo en sentido contrario al fluir del río y luego más adelante lo haremos por el derecho.

Valle del río Bornova.

río Bornova.

río Bornova.

río Bornova.

Los tramos por los que transitamos ahora presentan pequeñas acequias en desuso que servían para regar los terrenos que pisamos. Un poco más adelante se encuentra lo que queda de una pequeña presa construida por los aldeanos, para la extracción de agua del río Bornova hasta sus acequias. La presa en cuestión está hecha con grandes lajas de piedra clavadas en el lecho del río y es una técnica utilizada en otros tramos del río para represar el agua del mismo con fines varios. Más adelante nos introducimos en un tramo de gran oscuridad y pequeños torrentes de agua que transcurren ladera abajo y que dotan de una gran humedad al entorno. En este ambiente los helechos han encontrado un lugar ideal para establecerse.

Restos de una presa para desviar agua del río Bornova hacia acequias de riego.

Pequeños arroyos que se descuelgan por la ladera.

Unos cuantos metros más adelante nos encontramos con un precario puente que nos permite cruzar el río a su otra margen, por la que seguiremos ascendiendo. Nada más cruzar vemos un poste indicador con los posibles caminos a tomar. 

Puente de madera sobre el río Bornova.

Puente de madera sobre el río Bornova.

Poste indicador tras cruzar el puente.

Tomaremos el camino ascendente en dirección hacia las Majadas del Bornova. Circularemos ahora por el lado derecho del río, en dirección contraria a sus aguas, unas veces un poco alejados del mismo y otras pisando prácticamente su cauce. Por este último motivo, no podremos completar esta ruta cuando el río baje crecido como ya mencioné con anterioridad.

Señalización al comienzo de la margen derecha.

La senda transcurre en algunos tramos pegada al cauce del río.

La senda transcurre en algunos tramos pegada al cauce del río.

Un poco más adelante nos encontramos con otra presa de derivación de caudales del río para riego, ésta de mayores dimensiones que la anterior. Después caminaremos otro tramo pegados al río para finalmente empezar a tomar altura y alejarnos del cauce.

Presa de derivación de caudales para riego.

Presa de derivación de caudales para riego.

Río Bornova.

Río Bornova.

La senda toma ahora altitud y se aleja del cauce del río. La señalización aquí es algo difusa, con varias alternativas y puede que en esta parte nos despistemos. Si esto último sucediera deberíamos volver atrás hasta encontrar la última señalización y buscar la siguiente. En este tramo la señalización la encontrarás en lajas de piedra izadas verticalmente. A continuación te adjunto unas imágenes con el camino a seguir:

Tramo senda con señalización vertical.

Tramo senda con señalización vertical.

Tramo senda con señalización vertical.


La última laja de señalización nos redirige hacía la derecha. Tras cubrir una suave pendiente encontraremos un paso entre las rocas a nuestra izquierda para proseguir el camino (coordenadas GPS 41.180041, -2.982949).   

Paso abierto entre las rocas.
 

Tras cruzar el paso anterior la senda desciende con suave pendiente, para finalmente alcanzar un pequeño collado que nos permite visualizar nuestro punto de destino. Mientras descendemos por la senda, a nuestra izquierda, junto al río encontramos un antiguo molino en ruinas, junto a otras construcciones rehabilitadas. 



Antiguo molino junto al cauce del río Bornova.

Antiguo molino junto al cauce del río Bornova.

Vistas desde el collado que da acceso a las Majadas del Bornova.

Finalmente abordamos un pequeño descenso y cruzamos una extensa pradera que nos conduce hasta un poste y un cartel indicador de la ruta que nos ha conducido hasta aquí  (coordenadas GPS 41.183311, -2.982138).

Extensa pradera del paraje conocido como Majadas del Bornova.

Extensa pradera del paraje conocido como Majadas del Bornova.

Cartel indicador de la ruta.

Poste indicador de la ruta.

Cartel explicativo de la ruta.

Después de disfrutar un buen rato del bello paraje en el que nos encontramos, vamos a regresar hasta Pradena de Atienza por un camino muy bien conservado y que forma parte del que unía a Pradena con Atienza (GR 167.1) cubriendo una distancia de unos 4km. aproximadamente. El primer km. de este camino esta soportado por paredes de piedra de la zona con alturas de hasta 4 metros, para nivelar la ladera por donde transcurre dicho camino. Invito a que valoréis el esfuerzo que debió suponer para los aldeanos de la zona su construcción, sin medios de ningún tipo. El camino en sí empieza nada más cruzar el puente de la carretera sobre el río a la izquierda y está señalizado por un poste indicativo con el nombre de la localidad a la que nos dirigimos.

Poste indicador junto al puente de la carretera.

Los primeros tramos del camino de regreso transcurren en paralelo al río y soportados por titánicas paredes de piedra de pizarra que hacen que caminemos nivelados y de manera cómoda. Después el camino vuelve a convertirse en amplia senda, a la vez que pasamos junto a edificaciones de piedra en estado de ruina. Más adelante la senda vuelve a estrecharse y acercarse al río en una curva de éste y a partir de ahí el camino empieza a ascender bien nivelado, soportado por paredes de piedra nuevamente. Si somos observadores, a nuestra izquierda en el río, podemos contemplar los restos de una presa, que derivaba parte del cauce hacía el canal que daba servicio al molino y que se encuentra aguas abajo. Por cierto, no es éste el único molino presente en la zona, aguas arriba del puente hay otro en estado de ruina.

Primeros tramos del camino junto al río.

Tramos siguientes donde el camino se ensancha.

El camino vuelve a convertirse en senda y a aproximarse al río.

Restos de una presa que derivaba parte del cauce hacía un molino.

Vistas de la senda que asciende por la ladera.

La senda corona la ladera por la que ascendemos cruzando un paso abierto entre la roca por los lugareños. A partir de ahí la senda desciende hasta alcanzar un pequeño arroyo y salvarlo. En caso de que lleve mucho caudal hay una laja de piedra a modo de puente para cruzarlo.

Paso abierto entre las rocas.

Descenso de la senda en zig-zag.

Arroyo que cruza la senda.

Ahora cambiamos de cerro e iniciamos una larga senda que nos conducirá hasta alcanzar la carretera de Cañamares a Prádena de Atienza nuevamente. El primer tramo del ascenso lo hacemos acompañados por un arroyo a nuestra izquierda. Más adelante, tras cruzar un puente construido con lajas de piedra, el paisaje cambia y caminaremos entre jaras hasta alcanzar la carretera. Junto a ella encontraremos un tinado de ganado  y un poste indicador (coordenadas GPS 41.184424, -3.002490).

Puente sobre el arroyo mediante lajas de piedra.

Tramo final de la senda ascendente.

Tinado al final de la senda, junto a la carretera.

Una vez que hayamos alcanzado la carretera, giraremos a la izquierda y unos pocos metros más adelante tomaremos la pista que sale por la derecha y que nos conducirá de regreso a Prádena de Atienza

Inicio de la pista que sale de la carretera en dirección a Prádena de Atienza.

Pista de acceso a Prádena de Atienza. A la izquierda fuente y bebederos de animales.

Pequeño arroyo, junto a la pista.


Manuel Andrés


P.D: Disfruta, respeta, no perturbes el entorno y llévate tu basura.

martes, 19 de septiembre de 2023

Ruta de los puentes de piedra

  

    Voy a describirte una ruta circular de nivel medio, poco conocida actualmente, pero que para mí presenta un encanto especial, sobre todo por sus preciosos puentes de piedra. Completarla te llevará aproximadamente unas 4 horas de caminata (aproximadamente unos 10 km. con un desnivel acumulado de más de 600 metros). El inicio de la misma será en una pista que sale de la carretera que une Villares de Jadraque con Zarzuela de Jadraque (coordenadas 41.099658, -3.031014). Estos dos pueblos pertenecen a la denominada arquitectura negra, si bien la misma se encuentra bastante adulterada actualmente.

La ruta también podría ser abordable con bicicleta de montaña pero con dificultad debido a las pendientes que habría que salvar y que un tramo del camino se ha trazado por la ladera de la montaña campo a través. Por este último motivo creo que el recorrido en bici tal vez resultaría más sencillo de realizar en sentido contrario al aquí señalizado.


Punto de inicio de la ruta junto a Villares de Jadraque

Perfil de la ruta.

Recorrido de la ruta.


Al comienzo el recorrido es llano, pero enseguida, tras pasar junto a unas perreras a nuestra izquierda, empieza a descender hasta el fondo del valle. Después  un puente nos permite atravesar el barranco y comenzaremos a ascender por una empinada cuesta hasta llegar al punto más alto. Junto a éste sale una bifurcación por la derecha que debemos descartar y proseguir por la pista principal.

Panorámica de la primera parte del recorrido

Volvemos a descender y antes de volver a ascender nuevamente, junto a la primera curva a la izquierda cerrada, proseguiremos recto (ver foto siguiente), saliéndonos del camino, para visitar algunas ruinas de edificaciones mineras (mina La morenita) y ganaderas (coordenadas 41.099635, -3.044630). De las construcciones mineras podrás apreciar restos de las mismas, algunos pozos ya cegados y escorias resultantes de la extracción de minerales. De las construcciones ganaderas en pie, podrás apreciar su robusto sistema de construcción, debido al enorme peso de sus tejados de pizarra.

Panorámica de la segunda parte del recorrido.

Ruinas de construcciones mineras (mina La Morenita).

Ruinas de construcciones ganaderas.
Ruinas de construcciones ganaderas.

Una vez que hayamos saciado nuestra curiosidad procederemos a volver a tomar el camino que abandonamos anteriormente y ascender una pequeña cuesta. Después volveremos a descender nuevamente hasta llegar al valle del río Cristóbal. Prácticamente donde el camino parece desaparecer después de transitar encajonados  entre paredes, nos desviaremos a la izquierda y enseguida aparecerá ante nosotros lo que para mí es un monumento de la arquitectura rural, un precioso puente de piedra (coordenadas 41.094337, -3.049736) construido con lajas de piedra de pizarra y sin ningún tipo de argamasa.

Puente de piedra sobre el río Cristóbal.

Puente de piedra sobre el río Cristóbal.

Cartel indicativo de la ruta junto al puente de piedra.

Puente de piedra sobre el río Cristóbal.

Puente de piedra sobre el río Cristóbal.

Aguas arriba del punto donde nos encontramos ahora existe otro puente de piedra, muy bello también, que permitía cruzar el río Cristóbal a quienes procedían o se dirigían a la localidad de Las Navas de Jadraque. Se trata de un puente de piedra mucho más liviano y estrecho, con estructura en forma de arco muy abierto, para ofrecer una superficie más plana para cruzarlo. Llegar hasta él no es tarea sencilla, puesto que no hay camino o senda desde este punto que permita alcanzarlo. La única forma razonable de llegar hasta el mismo sería durante el estío, transitando por el cauce seco de río, aguas arriba, durante unas dos horas para cubrir una distancia aproximada de unos 4km. En principio yo lo dejo excluido de la ruta principal que vamos a llevar a cabo, pero aporto unos fotos del mismo para que podáis apreciarlo.


Puente sobre el río Cristóbal, aguas arriba.

Puente sobre el río Cristóbal, aguas arriba.


Volviendo al punto en que nos encontramos ahora. Nada más cruzar el puente de la vega tenemos un cartel que nos indica el camino a seguir. Proseguiremos en dirección a la localidad de Zarzuela de Jadraque. A partir de aquí el camino está balizado mediante postes verticales y señalización en rocas y árboles. La ruta continúa culebreando por la ladera de la montaña hasta su coronación. Posteriormente la senda discurre acompañada de corrales de piedra que se utilizaron probablemente en el pasado para retener el ganado en su interior. De este tipo de tramo nos da testimonio la siguiente foto.

Tramo de la ruta acompañado de corrales de piedra


Después de transitar un buen rato entre corrales llegamos hasta un conjunto de tinados conocido como "casillas de prado Ligerme", donde todavía podemos apreciar las técnicas constructivas que posibilitaron su construcción y deleitarnos con las edificaciones que a duras penas todavía se mantienen en pie.



Cartel indicativo de un conjunto de construcciones ganaderas.

Casillas de prado Ligerme

Casillas de prado Ligerme

Casillas de prado Ligerme

Reanudaremos nuestro camino para más adelante encontrarnos con un colmenar a nuestra izquierda, junto a la senda. Aquí debo prevenir a las personas alérgicas para que eviten pasar junto al mismo y lo bordeen por la izquierda, transitando entre los corrales. Yo he pasado varias veces junto a él sin sufrir ningún tipo de ataque pero creo que es mejor prevenir, sobre todo en los días donde estos insectos puedan estar más activos. 
Colmenar junto a la senda del recorrido.

Muy cerca del colmenar anterior nos encontramos con un cartel indicador que nos obliga a elegir entre dos caminos posibles:
Opción A: Es la que yo he seleccionado para esta ruta. Implica tomar la desviación marcada con "Rolapeña" y "Entrerios". Esta desviación nos lleva por la izquierda culebreando entre jarales hasta llegar a la carretera que une Zarzuela de Jadraque con Villares de Jadraque (coordenadas 41.076380, -3.037614). Al confluir con la misma tomaremos el ramal izquierdo en dirección a Villares de Jadraque
Poste indicador

Opción B: Implicaría no tomar la desviación anterior y continuar de frente. El recorrido propuesto para esta ruta se ampliaría una hora más (algo más de 2km.). Esta variante nos conduciría hasta Zarzuela de Jadraque. Después  tomaríamos la carretera que conduce a Villares de Jadraque donde confluiríamos con la Opción A (coordenadas 41.076380, -3.037614). Debo advertir que en esta variante puede que te encuentres con un grupo de mastines que protegen una explotación ganadera que se encuentra a las afueras del pueblo y que podrían intimidaros.

Opción B, camino de Zarzuela de Jadraque
Opción B, camino de Zarzuela de Jadraque

Opción B, camino de Zarzuela de Jadraque

Desde el punto de confluencia de ambas variantes se inicia un descenso pronunciado con multitud de revueltas. Es una carretera muy sinuosa para superar en muy poco espacio el fuerte desnivel, como atestiguan las siguientes imágenes.

Carretera de Zarzuela de Jadraque a Villares de Jadraque.

Carretera de Zarzuela de Jadraque a Villares de Jadraque.

Al llegar a la parte más baja del valle, a nuestra derecha, aparece un nuevo y bello puente de piedra por donde en el pasado cruzaban el río Cristóbal, tanto personas como animales. Se trata de una construcción en forma de arco más liviana que la otra que cruzamos anteriormente en la vega. Este bello rincón tiene además un camino de piedra que conducía hasta el puente y una balsa que retiene las aguas del río Cristóbal.

Puente de piedra sobre el río Cristóbal.

Camino junto al puente.

Puente de piedra sobre el río Cristóbal.


Balsa de agua junto al puente.

Ahora toca reservar nuestras últimas fuerzas para superar la fuerte pendiente que nos espera en la carretera, durante aproximadamente 1km.

Carretera de Zarzuela de Jadraque a Villares de Jadraque


Una vez superada la pendiente anterior transitaremos por un tramo largo y llano hasta llegar al punto de inicio de la ruta.


Carretera de Zarzuela de Jadraque a Villares de Jadraque


Manuel Andrés

P.D: Disfruta, respeta, no perturbes el entorno y llévate tu basura.